martes, 31 de enero de 2017

Bocata de pechuga de pollo y tomates secos


¡Qué rico está este bocadillo! El queso derretido, la pechuga jugosa y el intenso sabor de los tomates hacen de él un bocado delicioso y si además tienes una cena informal, dejarás a tus comensales con la boca abierta.
Es muy sencillo de preparar y al alcance de todos. ¡Vamos al lío!


Ingredientes para un bocadillo:

-1 pechuga de pollo limpia y deshuesada.
-3 ó 4 tomates secos en aceite.
-Un poco de salsa de pesto.
-Rúcula al gusto.
-Pan.
-Queso Provolone al gusto.

Preparación:

Salpimentamos ligeramente la pechuga y la salteamos en una sartén con un poquito de aceite. Cuando esté bien doradita la retiramos del fuego.
Untamos el pan con un poco de pesto y ponemos encima la pechuga. En la misma sartén que hemos usado para la pechuga, ponemos un trozo de queso provolone, lo derretimos en unos segundos y con cuidado lo ponemos por encima de la pechuga. A continuación colocamos rúcula al gusto y finalmente calentamos ligeramente los tomates secos en la misma sartén. Los colocamos en último lugar. ¡Y ya tenemos nuestro bocata!
Uhmm se me hace la boca agua...



Consejos:

Los tomates secos los suelen vender en bolsitas. Para rehidratarlos y que estén listos para su uso, se pone un cazo de agua a hervir y los cocemos unos 5 minutos. Dejamos enfriar y ponemos en un bote de cristal un buen aceite de oliva, echamos los tomates y los conservamos en la nevera. Los podemos conservar en buenas condiciones durante mucho tiempo, cuando vayamos a usarlos tan solo hay que templarlos. Son muy versátiles y deliciosos, están riquísimos con pasta fresca, en casa los tenemos siempre en el frigorífico.
Si no queréis hacer todo el proceso, también los venden ya preparados en aceite.

¡Pasad un buen día! Un abrazo

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